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Temario

Prevención de Riesgos Laborales — Nivel Básico
Módulo 2 · Riesgos generales y su prevención

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Módulo 2 · Lección 3 de 4

La carga de trabajo, la fatiga y la insatisfacción laboral

60 minutos estimados Lectura, vídeo y autocomprobación Actualizada el 14 de enero de 2026

Hasta ahora hemos visto riesgos que se pueden medir con un aparato: el ruido en decibelios, la iluminación en lux, la concentración de un contaminante en el aire. La carga de trabajo pertenece a otra familia. Es igual de real y produce daños igual de documentados, pero se evalúa observando cómo trabaja la persona, no midiendo el entorno.

Entendemos por carga de trabajo el conjunto de requerimientos físicos y mentales a los que se ve sometida una persona a lo largo de su jornada. Cuando esos requerimientos superan de forma sostenida su capacidad de respuesta, aparece la fatiga; y cuando además el trabajo no cubre sus expectativas ni le reconoce, aparece la insatisfacción laboral.

Carga física

La carga física es el conjunto de exigencias físicas de la tarea: el esfuerzo muscular que requiere, las posturas que obliga a mantener y los movimientos que hay que repetir. Se manifiesta de dos maneras distintas, y conviene no confundirlas porque las medidas preventivas también son distintas.

  • Esfuerzo estático. La contracción muscular se mantiene en el tiempo sin apenas movimiento: sujetar una pieza, permanecer de pie ocho horas, trabajar con los brazos por encima de los hombros. El músculo contraído comprime sus propios vasos sanguíneos, deja de recibir oxígeno y la fatiga aparece antes de lo que la persona espera.
  • Esfuerzo dinámico. Hay alternancia entre contracción y relajación: caminar, levantar cargas, manejar una carretilla manual. La sangre circula y el músculo se recupera, de modo que se tolera durante más tiempo, aunque el consumo energético sea mayor.
Relación entre carga de trabajo, fatiga y recuperación Dos curvas comparadas. En la primera, el descanso permite volver al nivel inicial tras cada esfuerzo. En la segunda, los descansos son insuficientes y el punto de partida de cada jornada es cada vez más bajo, hasta llegar a la fatiga crónica. Descanso suficiente La persona vuelve cada día a su nivel Descanso insuficiente Cada jornada arranca más abajo: fatiga crónica
Figura 2.3.1. La fatiga no es un problema del día concreto en que aparece, sino del tiempo de recuperación que se le da a la persona. Cuando el descanso entre jornadas no basta, el punto de partida desciende y la fatiga se vuelve crónica.

Las medidas preventivas frente a la carga física siguen siempre el mismo orden: primero eliminar el esfuerzo mediante medios mecánicos, después reducirlo con un diseño mejor del puesto y, solo al final, formar a la persona en manipulación manual de cargas. La formación es la última barrera, no la primera.

Normativa aplicable

El Real Decreto 487/1997 establece las disposiciones mínimas de seguridad y salud relativas a la manipulación manual de cargas. Su anexo fija los 25 kg como referencia general de peso máximo en condiciones ideales, y lo baja a 15 kg cuando se quiere proteger a la mayoría de la población trabajadora, incluidas mujeres, personas jóvenes y mayores.

Carga mental

La carga mental es el esfuerzo intelectual que exige la tarea: la cantidad de información que hay que procesar por unidad de tiempo, el nivel de atención que se requiere y las consecuencias de equivocarse. Un puesto de control de calidad, una centralita de emergencias o la conducción profesional tienen cargas mentales altas con cargas físicas bajas.

Los cuatro factores que la determinan son:

  1. La cantidad de información que hay que atender y el número de señales que hay que vigilar a la vez.
  2. La complejidad de la respuesta: si basta con una reacción automática o si hay que razonar y decidir entre alternativas.
  3. El tiempo disponible. El mismo trabajo con la mitad de tiempo multiplica la carga: el ritmo lo marca la máquina, no la persona.
  4. Las capacidades individuales: experiencia, formación, edad, estado de salud y momento vital de cada quien.

Conviene recordar que la carga mental también puede ser demasiado baja. La vigilancia prolongada de un proceso en el que casi nunca ocurre nada produce fatiga por infracarga, con los mismos efectos de pérdida de atención y aumento de errores.

0:00 / 6:40 Subtítulos disponibles Transcripción
Vídeo 2.3.1. Evaluación de la carga mental con el método NASA-TLX, explicado sobre un caso real de un puesto de atención telefónica. 6 min 40 s, con subtítulos y transcripción descargable.

La fatiga

La fatiga es la disminución de la capacidad física y mental de una persona después de haber realizado un trabajo durante un tiempo determinado. En sí misma no es patológica: es una respuesta normal del organismo que avisa de que conviene parar. El problema aparece cuando no se puede parar.

Tabla 2.3.1. Diferencias entre fatiga normal y fatiga crónica.
Rasgo Fatiga normal Fatiga crónica
Aparición Al final de la jornada Desde primera hora, incluso al despertar
Recuperación Con descanso y sueño El descanso habitual no basta
Efectos Cansancio, menor rendimiento puntual Irritabilidad, insomnio, dolores, más accidentes
Actuación Organizar pausas Revisar el puesto y vigilar la salud
Atención

Una persona fatigada comete más errores y sufre más accidentes, pero además percibe peor el riesgo: baja la vigilancia justo cuando más falta hace. Por eso la fatiga no es solo un problema de salud, sino un factor que multiplica la probabilidad de todos los demás riesgos que hemos visto.

La insatisfacción laboral

La insatisfacción laboral es el grado de malestar que una persona experimenta con motivo de su trabajo. No depende solo del salario: influyen el contenido de la tarea, la autonomía para organizarla, las relaciones con el equipo, la claridad de lo que se espera de cada quien y las posibilidades de promoción.

Sus consecuencias son medibles y aparecen antes en los indicadores de la empresa que en las quejas: aumento del absentismo, más rotación de personal, más conflictos y una caída de la calidad que suele atribuirse a otras causas. Cuando se prolonga y se combina con una carga mental alta y poca autonomía, deriva en cuadros de estrés laboral reconocidos.

«El trabajo es fuente de salud cuando aporta ingresos, actividad física, contacto social y sensación de utilidad. Deja de serlo cuando esas cuatro cosas se retiran y solo queda la exigencia.»

Guía técnica del INSST sobre factores psicosociales

Compruébalo tú

Una persona trabaja de pie ocho horas sujetando piezas para su inspección visual, sin apenas desplazarse. ¿Qué tipo de esfuerzo predomina y por qué se fatiga antes de lo esperado?

Por qué. Al mantener la contracción, el propio músculo comprime los capilares y deja de recibir oxígeno: la fatiga llega antes que en un esfuerzo dinámico de mayor consumo energético. La tarea tiene además componente mental, pero el factor que explica la fatiga temprana es el esfuerzo estático.

Esta comprobación no puntúa ni queda registrada. Puedes repetirla las veces que quieras.

Resumen

  • La carga de trabajo tiene dos componentes, física y mental, y ambas se evalúan observando a la persona en su puesto.
  • El esfuerzo estático fatiga antes que el dinámico, aunque consuma menos energía.
  • La fatiga es normal y reversible; se vuelve crónica cuando el descanso deja de bastar, y entonces multiplica el resto de riesgos.
  • La insatisfacción laboral se detecta en el absentismo, la rotación y la calidad antes que en las quejas.
  • Las medidas se ordenan siempre igual: eliminar, reducir con diseño y, en último lugar, formar.